En La tormenta que se avecina, primer volumen de Romance de los Tres Reinos, la dinastía Han se aproxima a su ocaso entre corrupción palaciega, presagios funestos y rebeliones populares. Los eunucos dominan la corte, los funcionarios virtuosos son perseguidos y el pueblo, agobiado por la miseria, se levanta bajo los turbantes amarillos. En medio del desorden surgen Liu Bei, Guan Yu y Zhang Fei, tres hombres unidos por un juramento de hermandad que los compromete a servir a la justicia en un mundo que comienza a derrumbarse.
A medida que la autoridad imperial se debilita, los caudillos regionales descubren que el poder ya no pertenece al trono, sino a quienes tienen la audacia de tomarlo. Dong Zhuo ocupa la capital y convierte al emperador en rehén; Lü Bu encarna la fuerza sin lealtad; Cao Cao se eleva como político implacable y estratega de genio; Yuan Shao reúne poderosos ejércitos en el norte; Sun Jian y Sun Ce preparan el ascenso de Jiangdong. Los juramentos, alianzas y traiciones se suceden con una rapidez inexorable, mientras la unidad del imperio se deshace batalla tras batalla.
Este volumen reúne los treinta primeros capítulos de la epopeya y establece los grandes conflictos humanos y políticos que sostendrán toda la obra. Desde el Jardín de los Melocotones hasta la consolidación de Cao Cao en el norte, la narración despliega un mundo de héroes, ministros, rebeldes, tiranos y estrategas que luchan bajo la sombra del mandato del Cielo. Lo que comienza como una guerra para salvar a Han se transforma en el preludio de una división histórica: el nacimiento de una era en la que la lealtad será tan peligrosa como la ambición.