Es un multimillonario… y un libertino Sí, ya sé que no estamos en el siglo diecinueve. Pero es que yo ando un pelín, solo un pelín, obsesionada con las novelas románticas históricas y con los libros en general. Ese es el motivo por el cual me dirigía a hacer una entrevista para el trabajo de mis sueños en la biblioteca cuando el perro con pinta de oveja de Adrian Westfield me ha tirado al suelo y me ha hecho acabar en el barro. Así que llego tarde, estoy sucia, la lío del todo en mi entrevista… y entonces, recibo la oferta de mi vida. Para conseguir la custodia de su hijita, Adrian Westfield quiere convertirme en su esposa de mentira.