Donde yo no estaba es la obra cumbre de Marcelo Cohen, uno de los mayores renovadores del género fantástico que ha dado la literatura reciente. Aliano D'Evanderey, el narrador de esta novela, es dueño de un negocio mayorista de lencería femenina, esposo y padre dedicado, destacado participante del trajín social y político de la isla del Delta Panorámico donde vive, y un inigualable héroe de la sensatez. Con su curiosidad sin límites, escribir es, para Aliano, la manera de realizar un plan vital: adelgazar la personalidad, borrarse progresivamente, y que su espacio lo ocupe la plena diversidad del mundo que lo rodea. Y a eso se dedica en su diario personal, a registrar y celebrar las cosas de la vida con inteligencia y gracia, desde las minucias cotidianas, los vínculos de toda especie, hasta dilemas políticos y especulaciones filosóficas.
Pero sus días apacibles sufren un gran sacudón. La separación de su mujer, que se ha enamorado de otro hombre, la detección de una enfermedad rara que podría matarlo en cualquier momento y la aparición de una serie de personajes atribulados con los que entra en diálogo –el lumpen Yónder a la cabeza, una suerte de negativo suyo– lo llevarán a hacer un gesto que desatará una crisis en su comunidad y lo arrastrará a vivir una aventura existencial inolvidable.
Novela realista situada en un universo fantástico, comedia sobre la muerte y las peripecias de vivir juntos, epopeya de una conciencia en estado de disposición total, Donde yo no estaba es una invitación a habitar un mundo imaginario creado hasta el último detalle por un escritor tocado con el don de la palabra.