¿Por qué quieres ser feliz, cuando puedes estar tranquila?
En una sociedad que pide a sus ciudadanos lo máximo mientras los priva de lo mÃnimo, vivir pasa por decir no. Opuesto al FOMO, el JOMO es la alegrÃa de perderse cosas, la rebelión ante los imperativos del goce total, un canto a la libertad entendida como holganza y holgura. Huérfanos de horizontes utópicos comunes, los que dicen no solo pueden reunirse bajo un nuevo vÃnculo: comparten el cansancio de este mundo y el deseo de volverlo habitable aquà y ahora. AsÃ, el JOMO no es resignación, es reorientación del deseo. Contra el vicio de ganar, el gusto de perder.