El presente texto está considerado como el primero de «Medicina Laboral» y fundó las bases de la homeopatía moderna, pues en él se aborda la etiología, diagnóstico y tratamiento de las enfermedades que aquejan, no solo a los mineros, sino también a aquellos que trabajan con minerales y metales viéndose expuestos a la inhalación de sus humos, vapores y polvo.
Paracelso afirmó que la enfermedad de los mineros (silicosis) era resultado de la inhalación de vapores de los metales y no una venganza de los espíritus de las montañas.
Paracelso se adentra en un territorio apenas explorado por la medicina de su tiempo: los efectos del entorno sobre el cuerpo humano. Con mirada audaz y espíritu reformador, el médico suizo analiza los padecimientos asociados a la altura y a condiciones naturales extremas, anticipando una concepción moderna de la enfermedad como fenómeno ligado al medio.
Lejos de repetir las autoridades clásicas, Paracelso propone una medicina basada en la observación, la experiencia y la relación entre el hombre y la naturaleza. En estas páginas conviven ciencia naciente, intuición alquímica y una voluntad decidida de ruptura con la tradición escolástica.
Este tratado es testimonio de una época de transición: el Renacimiento científico. Una obra breve pero reveladora que muestra a uno de los pensadores más heterodoxos del siglo XVI en plena confrontación con los límites del saber establecido.