La muerte llega silenciosamente. Y es más pequeña que un pinchazo de aguja.
Para el agente del FBI Jesse Trevellian, todo comienza como un caso rutinario: una joven empresaria biotecnológica yace muerta en su lujoso apartamento de Nueva York. Pero en la escena del crimen no hay ningún arma, ni rastros, solo una pequeña punción apenas visible en la arteria carótida. Cuando Jesse encuentra una pata de araña artificial microscópica, intuye que esto es el comienzo de una pesadilla.
La búsqueda del asesino invisible lleva a Jesse y a su compañero Milo Tucker a lo más profundo del submundo digital de la metrópolis transparente. Se topan con una red invisible de arañas modificadas cibernéticamente que sirven como armas teledirigidas. Pero las arañas son solo los mensajeros. Detrás hay una conspiración tan poderosa que toma el control de toda la infraestructura «inteligente» de la ciudad, desde las cerraduras de las puertas hasta los sistemas de control del tráfico.
Mientras los cazadores se convierten en presas, Jesse se da cuenta de que su adversario siempre va un paso por delante. Una ingeniosa arquitecta que no deja rastro y utiliza la ciudad como su tablero de ajedrez personal.
¿Cómo se combate a un enemigo que se arrastra por las paredes y prevé cada uno de sus movimientos?