Con esta premisa fundamental, Arthur Schopenhauer (1788-1860), el célebre «padre del pesimismo», nos entrega en sus últimos años una obra de una lucidez inesperada. Escritos entre 1852 y 1860, los fragmentos reunidos en este volumen bajo el título original de Senilia constituyen mucho más que un diario de vejez: son el testamento intelectual de un genio que, tras una vida de lucha contra el «gremio» filosófico y las ilusiones del mundo, alcanza finalmente la serenidad. Lejos de la decrepitud o la amargura, Schopenhauer descubre en la ancianidad una etapa privilegiada de liberación. Si la juventud es la época de la tiranía de la Voluntad —marcada por el deseo incesante y el sufrimiento—, la vejez ofrece la emancipación del Intelecto. Es el momento en que la tormenta de las pasiones amaina y permite, por fin, contemplar el mundo con objetividad, ironía y sabiduría. Una guía indispensable para quienes buscan afrontar el paso del tiempo con dignidad, inteligencia y agudeza filosófica.