Las revelaciones han destrozado todo lo que creían saber. Ivy, un mero nombre, no es quien parece ser. Ella es Azalea, la princesa perdida hace mucho tiempo del reino de Landeena. Con esta revelación, Azalea no solo descubre su verdadera identidad, sino también el poder dormido de Landeena dentro de ella. Este poder, una fuerza de la naturaleza, es la clave de todo. Desprendiéndose de las cadenas de su anterior opresión, Azalea emerge como una fuerza poderosa, lista para reclamar su derecho de nacimiento y buscar justicia por las injusticias que ha sufrido. El Rey Kyson, dividido entre sus obligaciones y sus emociones por Azalea, se encuentra en una encrucijada. Debe elegir apoyar su ascenso al poder o hacerse a un lado. A medida que Ivy muere y renace como Azalea Landeena, ya no es la figura sumisa de su pasado, sino una reina por derecho propio. Desafía a todos a su alrededor a apoyarla o apartarse de su camino. Mientras tanto, una figura siniestra se oculta dentro de los muros del castillo, tejiendo una trama de venganza. Sus acciones amenazan con destruir el reino y el ascenso al poder de Azalea. A medida que se desvelan secretos y se ponen a prueba las lealtades, Azalea y Kyson deben navegar por la intriga política y la traición. La venganza está en el aire, lista para derribar un reino y despertar a otro de entre los muertos. En medio de todo, una reina se levanta, luchando no solo por venganza, sino por su reino.